Actualización post-marcha:
Greenpeace denunció hoy que los fuertes intereses vinculados al sector sojero y a su voracidad por seguir expandiendo la frontera agropecuaria lograron frenar la sanción de la ley de bosques, que iba a ser tratada este miércoles por el Senado de la Nación.
La presión encabezada por senadores del norte buscó lavar un artículo clave de la ley, que es el que establece una moratoria a los desmontes hasta tanto cada provincia realice el ordenamiento territorial que dispone el proyecto original, que cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados.“De esta forma, la ley se convertiría en un proyecto testimonial que no serviría para detener el descontrolado avance de las topadoras a razón de más de 821 hectáreas de bosques por día”, denunció Hernán Giardini, coordinador de la Campaña de Bosques de Greenpeace.
Hoy es el día que se trata la Ley de Bosques en el Senado. Lugar donde ha estado "durmiendo" por intereses provinciales. Recordemos que el Senado, la cámara alta, está conformado por los representantes de cada provincia de la Nación.
A las 19 horas, en la esquina de Entre Ríos e Hipólito Yrigoyen, ciudadanos comprometidos con el futuro de nuestro patrimonio nacional, vamos a estar, junto a Greenpeace, monitoreando el desarrollo del tratamiento de la ley.
Entre los puntos más destacados incluidos en la Ley de Bosques se encuentran la moratoria a los desmontes por un año o hasta tanto cada provincia realice el ordenamiento territorial que permita determinar las zonas en las que puedan realizarse actividades productivas; la prohibición a autorizar desmontes en donde viven comunidades campesinas e indígenas y la obligación de realizar estudios de impacto ambiental rigurosos antes de aprobar proyectos relacionados con los bosques nativos.
EL DEBATE, AL SENADO
En la Cámara de Senadores todo parece indicar que las negociaciones serán mucho más duras que las que se dieron en Diputados, a raíz del peso específico que la representación parlamentaria le otorga a las provincias (las mismas que deberían explicar el sistemático remate de bosques nativos mencionado anteriormente).
Las dificultades para la aprobación definitiva de la norma tienen directa relación con los límites que impone al modelo agroexportador que domina la actual política económica y a la exigencia que impone a las provincias para que expliquen cuáles son sus proyectos productivos en relación con los recursos naturales de los que deben hacerse responsables.Por otro lado, la ley marcará también un punto de inflexión en la aplicación de los “presupuestos mínimos”, una fórmula establecida en la Constitución Nacional que otorga al Congreso la facultad de establecer pisos para la explotación de los recursos naturales que fue uno de los ejes centrales de la discusión en la Cámara de Diputados.Sin dudas, la aprobación de esta ley determinará el futuro medioambiental de la Argentina, ya que detendrá los desmontes cuyo crecimiento coloca al país en una situación de mayor vulnerabilidad frente al Cambio Climático, además de provocar el éxodo sistemático de poblaciones campesinas hacia las ciudades y ante la posible presión que podría generar el mercado internacional de biocombustibles.
El compromiso que asuma el Poder Ejecutivo, además, será vital para lograr que el proyecto sea apoyado por el bloque oficialista y pondrá en evidencia, una vez más, cuanto hay de verdad en las palabras de presidente Kirchner cuando incluyó a la protección de los bosques nativos argentinos entre los puntos centrales de lo que definió como “una política de Estado” en materia ambiental.
No miremos para otro lado, hoy definimos el futuro de nuestra descendencia. Hoy cuando salís de tu trabajo, acercate al Congreso. Que sientan la presión de todo un pueblo unido.














