Mostrando las entradas con la etiqueta zoo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta zoo. Mostrar todas las entradas

14 de octubre de 2011

Conociendo al indigno Zoológico de Luján.

¿Perciben la mirada del león? ¿Qué reflexión les trae?

“En un plato de trigo, tres tristes tigres comen trigo”, dijo Jorge Semino(foto izquierda), dueño del Zoológico de Luján, desde el interior de una jaula rodeado de cuatro tigres de Bengala. Mientras recitaba el trabalenguas, le daba un pedazo de carne a Matías, un bestial felino de 15 años. Con ese gesto, intentaba defenderse de una polémica iniciada por el diario británico The Sun, que publicó una nota sobre “el extraño zoológico donde la atracción principal para los visitantes es sentarse sobre el lomo de las fieras”. Los periodistas ingleses que visitaron el lugar quedaron sorprendidos por los riesgos de la propuesta. “Aquí, en el Zoológico de Luján, cerca de Buenos Aires, los visitantes pueden abrazar leones, osos y tigres”, escribieron, y estalló el escándalo. Para la Fundación Vida Silvestre, una práctica de este tipo, por más recreativa que parezca, es ilegal y representa una amenaza para la fauna y para los visitantes.

El colmillo del león es grueso como el dedo índice de un basquetbolista pero para Jorge son mascotas domésticas: “Los educamos con amor desde chicos. Se doman como caballos. Estos animales llevan varias generaciones en cautiverio. Montarlos es más seguro que andar en subte”, dijo mientras le daba leche a Nicolás, otra bestia de 250 kilos.

Para la Fundación Vida Silvestre esa actividad es una locura. Permitir a los visitantes tener contacto directo con especies silvestres potencialmente peligrosas es ilegal. Una socia de la fundación se sacó una foto arriba del lomo de un león. Por darle la mamadera a un león no se transforma en una mascota. Este señor es un ignorante”, dijo Claudio Bertonatti, naturalista, museólogo y director de la revista Vida Silvestre.

Según Bertonatti, las personas que están en contacto con animales silvestres corren dos riesgos. Por un lado, el peligro físico: una mordedura de este tipo de animales puede lastimar, mutilar o matar. “Los accidentes en los zoológicos existen e incluso tienen por víctimas a cuidadores que están todos los días con los animales”, dijo Bertonatti.

El otro riesgo es el sanitario: cualquier animal silvestre es portador potencial de enfermedades que pueden ser transmitidas al hombre.

El Zoológico de Luján funciona hace 16 años. Pagando el ingreso, los visitantes pueden subirse al lomo del elefante o de los camellos, sacarse una foto sobre un león o dar una vuelta en tren.

Jorge Semino dice ser un apasionado de los animales. “Vivo con una parejita de osos muy simpática”, reveló. Para el dueño del zoológico, ésta es una manera de preservar a los animales. “A muchos no les gusta, pero los animales están bien. Cada zoo tiene su forma de actuar.”

“Un zoológico tiene cuatro objetivos –refutó Bertonatti–: recrear, educar, investigar y conservar. El zoo de Semino sólo recrea. No es ni siquiera un zoológico, es un depósito de animales vivos con dotes de circo. Pedimos a la gente que deje de concurrir hasta que no se cumplan las leyes.

Fuente: Crítica de la Argentina.

En el Zoológico se violan diversos artículos de la Ley Penal Nº14346. Ha habido investigaciones relacionadas con el funcionamiento integral del predio que han sido terminadas abruptamente. Crónicas Extremas, un programa que salió al aire en 2007, denunció, entre otras cosas, trabajo infantil y en negro, inexistencia de cobertura de ART y seguro de vida, además de la sospecha de administración de tranquilizantes a los animales para su manejo y sometimiento. Este lugar debe cerrar y sus animales ser transferidos a lugares destinados para animales criados en cautiverio. Muchos de ellos han muerto allí, siendo privados de todo, dejando de la lado la preciada libertad.



Post Original de 06/04/2009